Primer tiempo
Uno de tantos días, de aquel clima tan seco y frío, quizá era otoño, y que podría ser que a nadie le importe, en esas cuatro paredes y una puerta, sumergida en una oscuridad con una tenue luz, la luz del amanecer , después de una larga noche y cansancio, que predominaba en todo el cuarto, estaba Atsumizuu, sentada en el suelo, mirando hacia ningún lugar, con la mirada que no veía objetos ni movimientos, sino mira hacia dimensiones que pocos entienden
El cabello colgando frente a su rostro, después de un breve descanso y muchas horas de soñar despierta, cosas extrañas, incoherentes y e ilógicas, como todo buen sueño que atormenta agradablemente. con un buen nivel de cosas versátiles y lindas, Atsumizuu, el ente que obligada a salir al sol, con mucho trabajo, con esfuerzo y pocas ganas en realidad, pero es la tarea que se le encomendó, ella misma lo encomendó a si misma.
Pero ella no quiere que salga el sol este día. alguien debe encargarse de que el sol salga, de hacer girar el reloj. Otros reparten amor y pasión, Atsumizuu cada mañana, desde hace algunos años atrás, ella pone el sol en el cenit , se encarga del atardecer y del anochecer, debe llevar el sol hasta que se pierda.
Atsumizzu trae el sol, por ahora.
